Cómo trasplantar una planta sin estresarla: guía paso a paso

Cómo trasplantar una planta sin estresarla: guía paso a paso

¿Tu planta ya no cabe en su maceta? Trasplantarla puede ayudarla a seguir creciendo, pero elegir bien el momento y la nueva maceta hace toda la diferencia. Aquí te contamos cómo hacerlo con calma y qué cuidados darle después. 🌿

¿Cómo saber si necesita un trasplante?

Mira la planta y su maceta antes de decidir. Estas son algunas señales:

  • Las raíces salen por los agujeros de drenaje o dan muchas vueltas dentro de la maceta.

  • El sustrato está muy compacto y el agua tarda en entrar.

  • La maceta se seca mucho más rápido que antes.

  • La planta ha crecido bastante y necesita más espacio para sus raíces.

Una planta recién comprada no siempre necesita un cambio inmediato. Si se ve sana y el sustrato está en buenas condiciones, déjala unos días en casa para que se adapte a su nuevo ambiente. En general, sugerimos esperar entre 4 y 7 días antes de trasplantarla.

Antes de empezar: elige bien la maceta y el sustrato

La nueva maceta debe ser solo un poco más grande que la actual. Una maceta demasiado amplia retiene humedad en zonas donde todavía no hay raíces y puede dificultar el riego.

Elige una maceta plástica con agujeros de drenaje. Si te encanta una de cerámica, úsala como portamacetero: pon la maceta plástica dentro y retira el agua que quede acumulada después de regar. Así disfrutas cómo se ve sin dejar las raíces encharcadas.

También necesitas un sustrato adecuado para tu planta. Una monstera, una ZZ y una orquídea no necesitan la misma mezcla. Un sustrato de calidad, con la aireación y el drenaje que corresponden a cada especie, ayuda a que las raíces se desarrollen mejor.

Cómo trasplantar tu planta, paso a paso

1. Prepara la nueva maceta.
Comprueba que tenga agujeros de drenaje y pon una pequeña capa de sustrato en el fondo. Calcula la altura para que la planta quede al mismo nivel que estaba antes.

2. Saca la planta con cuidado.
Aprieta suavemente los lados de la maceta plástica y retira la planta sujetándola desde la base. Evita tirar de los tallos o las hojas.

3. Revisa las raíces.
Si están sanas, no necesitas desarmar todo el cepellón. Puedes soltar con delicadeza algunas raíces que estén muy enrolladas. Si encuentras raíces blandas, oscuras o con mal olor, retíralas con una tijera limpia.

4. Ubícala en su nueva maceta.
Pon la planta al centro y agrega sustrato por los lados hasta cubrir las raíces. No entierres el tallo más profundo de lo que estaba.

5. Acomoda el sustrato sin aplastarlo.
Da pequeños golpecitos a la maceta para que la mezcla se distribuya. Puedes presionar muy suavemente la superficie, pero evita apelmazar el sustrato: las raíces también necesitan aire.

6. Riega y deja escurrir.
Para la mayoría de las plantas de interior, riega después del trasplante hasta que salga agua por abajo. Deja que escurra por completo antes de volver a ponerla en su portamacetero. Si trasplantaste un cactus o una suculenta y tuviste que cortar raíces dañadas, espera unos días antes de regar para que esos cortes cicatricen.

¿Qué hacer durante los días siguientes?

Deja tu planta en un lugar con buena luz, pero sin sol fuerte directo, mientras se adapta. Evita moverla constantemente y revisa la humedad del sustrato antes del próximo riego: después de cambiar de maceta, puede tardar más en secarse.

Es normal que algunas plantas se vean un poco decaídas justo después del trasplante. Dales tiempo y observa cómo evolucionan. Tampoco hace falta fertilizar de inmediato; primero permite que las raíces se acomoden en el nuevo sustrato.

¿No sabes qué maceta o mezcla elegir? En Vivero Mis Tesoros te ayudamos a encontrar la opción adecuada para tu planta y también contamos con servicio de trasplante. Nos encuentras en Av. Pajaritos 4499, Maipú, a pasos del Metro Monte Tabor. 🌱

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